Senda por los pueblos negros de Guadalajara

Castilla-La Mancha / ,/  5 Ago 2019    Ago 2019
Una ruta imprescindible por los fantásticos pueblos de la arquitectura negra.
Pueblo de Robleluengo

Los Pueblos de la Arquitectura Negra.

En las tierras altas del noroeste de la provincia de Guadalajara encontramos un conjunto de pequeños pueblos ubicados en un paraje privilegiado. Su construcción a base de pizarra y otras piedras grisaceas y negras, dan un aspecto uniforme y especial a los pueblos.

Durante nuestra ruta de senderismo visitamos 6 de estos pueblos: Campillejo, Majaelrayo, Robleluengo, Campillo de Ranas, Roblelacasa y El Espinar.

Ventana en Majaelrayo

>> En esta senda recorreremos parte del GR-60, en Sendas de Viaje encontrarás otras rutas que siguen las características señales rojas y blancas de Gran Recorrido, como el GR-37.

La Ruta.

Esta ruta sigue un clásico trazado por el GR-60 en la provincia de Guadalajara, dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara (también conocido como Sierra de Ayllón). Su mayor atractivo son los 6 pueblos de la arquitectura negra por los que pasaremos. Algunos de estos pueblos son nucleos importantes en la zona como Majaelrayo y Campillo de Ranas.

Del conjunto circular completo que sigue el GR-60, en esta senda realizaremos los siguientes tramos:

  • Variante Campillejo – Majaelrayo.
  • Etapa 5 Campillo de Ranas – Majaelrayo.
  • Parte de la etapa 4 Tamajón – Campillo de Ranas.

Nosotros empezaremos en Campillejo, de forma que en tendida subida cubramos la tercera parte de la ruta sin pasar por ningún pueblo más hasta Majaelrayo. Desde Majaelrayo, aproximadamente cada 2 km iremos atravesando el resto de municipios y pedanías de forma que el trek se nos haga llevadero en los kilómetros finales.

La ruta la realizamos a mediados de abril después de una semana de lluvias y nieves en cotas altas. Probablemente sea esta época húmeda y durante el avanzado otoño, el mejor momento para disfrutar de los paisajes de la zona. En verano puede hacer demasiado calor si no empezamos muy temprano, puesto que aunque a veces vamos resguardados por el bosque, gran parte del trazado es bastante abierto.

Si bien era de esperar que el paso por los pueblos fuera lo más llamativo, todo el camino en sí nos gustó mucho. Puedo destacar la pista inicial con las cumbres nevadas a nuestra derecha, la vegetación baja con un vivo color verde o los senderos más estrechos que enlazan los pueblos y están encajonados entre muretes de pizarra que marcan los límites de las fincas.

Distancia (km): 18,5.
Duración: 7h (con parada a comer y paseo por los pueblos).
Lugar de inicio: Campillejo (Guadalajara), España. Campillejo está al norte de Tamajón y es cruzado por la carretera GU-186. Es una pedanía de Campillo de Ranas. Se puede empezar desde cualquiera de los otros pueblos por los que pasa la ruta.
Circular: Sí.
Dificultad: Baja. Media en época de lluvias donde habrá que cruzar 2 o 3 arroyos sin puentes y algunas partes del camino tienen que ser rodeadas por estar anegadas de agua. Tenerlo en cuenta en el equipamiento.
Desnivel acumulado (m): 378.
Señalización: Perfectamente señalizada con las marcas rojas y blancas del GR-60.
Alternativas: Tomar el camino PR GU-01 con el que se cruza esta ruta para llegar al pico Ocejón (necesario equipo para nieve/hielo en invierno).

Track.

Nuestra Senda.

A eso de las 10.30 llegamos hasta Campillejo, el primer pueblo de arquitectura negra que veremos hoy, donde aparcamos el coche en un saliente de la carretera. Para esta senda “hemos engañado” a Álvaro y Marta que siempre dicen que somos muy “cañeros” y les vamos a demostrar que no es para tanto 😉

Dejando el pueblo y tras cruzar (y siempre volver a cerrar) una puerta para el ganado, enlazamos en seguida con las señales del GR-60 y empezamos a caminar entre la atenta mirada de las vacas y sus afiladas cornamentas. Menos mal que son mansas… Pero no está de más dejarlas siempre una distancia prudencial y no molestarlas.

Todo este trayecto es una pista negra, ancha, fácil de seguir y cómoda para andar. A nuestra derecha tenemos las cumbres nevadas de la sierra y a nuestra izquierda se ven a lo lejos los pueblos por los que regresaremos horas después. Todo el paisaje está precioso y el día nublado se presta a entretenerse haciendo fotos y disfrutar de las vistas.

Llegamos a un cruce con el PR GU-01. Este camino parte desde Campillo de Ranas y sigue desde este punto en un ascenso de unos 6 km hasta el Ocejón que hoy está impresionante con la cumbre totalmente cubierta de nieve. Apuntamos mentalmente la ruta para otra senda y continuamos de frente.

Tras unos 3,5 km llegamos a nuestro primer obstáculo: el arroyo del Soto. Me había informado que el trazado podía estar un poco complicado debido a las lluvias de la última semana y la fuerza con la que bajaba el agua me lo acababa de confirmar. Tras analizar un poco el mejor paso e intentar hacer un fallido puente temporal de pizarras, nos aventuramos a saltar y mojarnos bastante los pies. El agua está helada, pero la temperatura es buena, así que ya se secarán… A lo peor, llevamos ropa de repuesto. En el km 4 aparece el arroyo de la Gargantilla en las mismas condiciones que el anterior. Las chicas que iban delante pasan sin problemas no sabemos muy bien como, Álvaro y yo demostramos ser el sexo débil y casi nos caemos de lleno al río… En fin.

Arroyo del Soto

Tras dejar atrás los pasos más inundados, seguimos la pista y el sol empieza a hacer acto de presencia lo que le da otro aire más intenso al paisaje. Entramos en Majaelrayo (km 6). En la entrada del pueblo hay unas mesas junto al arroyo de las Cabezadas, buen punto para hacer el primer descanso y reponer fuerzas con algo de fruta. Cruzamos el pueblo al ritmo de la sonora sirena que nos advierte que está llegando el panadero. Nos perdemos un poco por las calles junto a la plaza y la iglesia. Éste es sin duda uno de los pueblos que más merecen una visita.

Entrada a Majaelrayo

Dejamos este municipio siguiendo las señales del GR y tras cruzar la carretera, el camino se vuelve un sendero más estrecho, inundado en algunos tramos, pero igualmente fácil de caminar. Esta parte es también muy bonita y los reflejos de las lagunas temporales sobre el bosque nos brindan cuadros bastante fotográficos. Pronto llegamos al pequeño barrio de Robleluengo (km 9).

Tras pasar junto a la iglesia de Robleluengo y seguir admirando las vistas de la sierra, tomamos un pequeño tramo de carretera que enseguida nos lleva por un camino a la derecha hasta nuestro siguiente punto. A partir de aquí, varias subidas y bajadas entre los diferentes pueblos nos acompañarán haciendo un poco más exigente la ruta, debido principalmente al calor que empieza a apretar un poco más de lo esperado. Antes de llegar a Campillo de Ranas, hay varios postes con información de diferentes aspectos históricos y naturales de la zona. Nos detenemos a leer sobre las cruces blancas de cuarzo que decoran algunas casas, las cuales se piensa que sirven para proteger a las personas y animales domésticos que en ellas habitan.

Campillo de Ranas

En Campillo de Ranas y junto a la gran torre de la iglesia y un reloj de sol situado en la antigua casa del cura, paramos a darnos un merecido homenaje en forma de picnic a base de tortilla, empanada y jamón serrano. Tras llenar el estómago (quizás demasiado), continuamos la ruta hasta Roblelacasa (km 14), otra aldea rodeada de montes cubiertos de jaras que es barrio de Campillo de Ranas.

Panorámica dejando atrás Campillo de Ranas

El siguiente tramo es el que tiene la pendiente más pronunciada de toda la ruta. Una rápida bajada nos deja en el arroyo de Soto, el que cruzamos al principio del día, pero esta vez para pasarlo tenemos un puente de madera, así que Marta y Vir no podrán disfrutar viendo como los chicos nos volvemos a empapar… Después ascendemos hasta una bonita pradera antesala de El Espinar, el último pueblo que visitaremos hoy. Desde El Espinar, tardamos poco en volver al punto de inicio, en Campillejo, aunque justo a falta de 500 metros tenemos que cruzar un último arroyo, pero bueno, ya “de perdidos al río”.

Terminaremos este completo día parando a dar un paseo en la cercana Ciudad Encantada de Tamajón y tomando algo en el propio pueblo de Tamajón, pensando quizás en volver pronto a descubrir nuevas sendas por esta fantástica comarca.

Ciudad encantada de Tamajón

Galería.

Campillo de Ranas
Campillo de Ranas

El Espinar
Campillejo, inicio y fin de nuestra senda
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Autor entrada: Sergio

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