La Senda de las Gullurías en el Cañón del Río Lobos

Soria / ,/  24 May 2020    May 2020
Más allá de la Senda del Río, existen rutas muy interesantes en el Cañón del Río Lobos. Ascender al mirador de las Gullurías nos permitirá tener una perspectiva diferente y de altura del parque natural.

El Parque Natural del Cañón del Río Lobos.

El Cañón del río Lobos fue declarado Parque Natural en 1985. Se encuentra en su mayor parte en la provincia de Soria (y también en Burgos) y pertenece a los espacios protegidos de Castilla y León.

El río Lobos horadó la superficie levantando grandes paredes de roca caliza en las que es fácil observar huecos donde se resguardan la multitud de aves que viven en la zona. El cañón resultante tiene una longitud superior a los 25 km. En su interior, encontramos bosques de sabina y pino y especies animales como los buitres leonados, águilas perdiceras, alimoches, corzos, jabalíes, ardillas y nutrias.

Localización del Cañón del Río Lobos en Castilla y León

Cerca del comienzo del mismo, partiendo desde el Nacedero del Río Ucero, se encuentra la famosa Ermita de San Bartolomé junto a la Cueva Grande. El paseo hasta la ermita es una de las sendas familiares más conocidas en la comarca, aunque si hay tiempo, conviene continuar adentrándose en el Cañón por La Senda de Río hasta Hontoria del Pinar y disfrutar de rincones más tranquilos a la par que espectaculares siguiendo toda la vereda del río.

Cómo llegar.

Por lo general, cuando hemos visitado el parque hemos accedido desde la carretera que parte de Burgo de Osma en dirección a San Leonardo de Yagüe. Nada más pasar Ucero nos encontramos con la Casa del Parque en donde se puede aparcar el coche y empezar la ruta que os describo a continuación. Si continuamos desde este punto y desde el Nacedero del Río Ucero, hay tres aparcamientos más según nos vamos acercando desde el comienzo del cañón a la Ermita de San Bartolomé.

La Ruta.

Tras haber hecho en ida y vuelta algo más de 20 km por la Senda del Río hace años y haber vuelto tiempo después para adentrarnos en la Cueva Galiana, en esta ocasión busqué una forma diferente de visitar el Cañón del Río Lobos y así es como llegue a conocer el Mirador de las Gullurías. Desde este balcón privilegiado se puede ver la auténtica magnitud de la profundidad del cañón y observar las parejas de buitres revolotear muy cerca nuestra.

Además de la belleza natural, en el recorrido encontramos vestigios de carácter cultural como un colmenar y los restos de una antigua calera.

Distancia (km): 10,5.
Duración: 3h – 3h30.
Lugar de inicio: Aparcamiento en frente de la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, a los pies del Castillo de Ucero, (Soria), España.
Circular: Sí.
Dificultad: Baja. Solo tener cuidado con resbalones si el terreno está embarrado después de las lluvias como nos pasó a nosotros en algunos tramos.
Desnivel acumulado (m): 250. Hay una fuerte subida inicial hasta la calera donde salvaremos unos 180 metros de pendiente. Después se sigue ascendiendo suavemente pero una vez alcanzada la parte alta del cañón, se llanea hasta volver a descender hasta el río. La vuelta por dentro del cañón y hasta el punto de entrada es prácticamente llana.
Señalización: Fácil de seguir y señalizado con las marcas del PRC-SO-67.

Track.

Nuestra Senda.

Aparcamos en frente de la Casa del Parque. Nada más bajarnos del coche, oímos un pequeño grupo de animales corriendo montaña arriba en sentido contrario a la ruta que vamos a hacer. Parece una familia de corzos. Son las 10.30 de la mañana. Hoy no tenemos especial prisa, pues la ruta nos llevará entre 3 y 4 horas y siendo un frío pero despejado día de enero tampoco necesitamos empezar antes.

Perfil de la ruta en el panel oficial

Lo primero que observamos es el Castillo de Ucero que domina una colina por encima de la Casa del Parque. La senda que lleva al castillo es una de las señalizadas dentro del parque natural pero en este caso no pasa en ningún tramo por dentro del cañón. Será nuestra próxima senda por aquí… Pero hoy a nuestra espalda y desde un panel informativo empieza la Senda del Mirador de las Gullurías.

Comenzamos con ganas la empinada ascensión a la parte alta del cañón. Dejamos atrás el castillo al fondo y nos fijamos a nuestra derecha como hay algunos colmenares. A la izquierda y en lo alto se levanta la roca conocida como Monica en la que un buitre posado parece estar esperando a recibirnos.

Un estrecho camino, conocido como el Barranco del Molino, entre encinas y romeros con algún que otro ziz-zag, nos encamina sin respiro hasta nuestro primer hito: la calera. Al llegar a este objetivo la ascensión fuerte ha terminado y tomamos aire leyendo el panel informativo (km 1). Como su nombre indica, las caleras sirven para obtener cal. Toda esta zona está formada por piedra caliza. La piedra se introduce en la calera y con el calor, como si fuera un horno, se separa la cal de la misma.

Calera

La ascensión, ya bastante más suave, continua por un cómodo camino resguardado por los árboles pero en el que no vemos el cañón que tenemos a nuestra derecha aunque sí el valle que queda a nuestra izquierda. Al llegar a una segunda calera (km 2,3) en peor estado de conservación alcanzamos el punto más elevado de la ruta. Realmente este tramo se siente prácticamente llano.

Siguiendo por una recta entre pinos bastante bonita, llegamos al Mirador de las Gullurías (km 3). Aquí tenemos por fin el cañón a nuestros pies y por encima de nuestras cabezas el vuelo de un grupo de buitres leonados. Casi podemos tocarlos. Nos sentamos para contemplar el espectáculo.

El descenso al cañón se puede hacer por una senda que lleva directamente a la Ermita de San Bartolomé. Nosotros bajamos por un precioso pinar que sigue la ruta oficial y nos enlaza directamente con la Senda del Río. Giramos a la izquierda para ir hasta la ermita por un sencillo sendero. Una vez en la ermita (km 5) damos un paseo hasta la cueva pero pronto nos encaminamos para el regreso. Después de cruzarnos solo con un par de senderistas en la primera parte de la ruta, nos sentimos un poco agobiados entre tanta gente.

Por una pista forestal llegamos al primer aparcamiento de la Fuente de Valdecea. Cruzando varias veces el río por unas grandes rocas dispuestas a modo de puente, sigue la ruta a través de un camino bastante embarrado y resbaladizo (los últimos días estuvo lloviendo bastante). Pasamos por el aparcamiento de Cueva Fría y llegamos hasta otro aparcamiento con un gran merendero junto al Nacedero del Río Ucero (km 9).

Antiguamente, el último kilómetro y medio hasta volver a la Casa del Parque tenía que hacerse por carretera. Sin embargo, ahora existe la Senda del Río Ucero que tomamos en dirección a Burgo de Osma y nos permite volver a nuestro punto de partida por un camino paralelo sin pisar el asfalto.

Hemos terminado casi a las 2 de la tarde. Podríamos haber comido algo de picnic en el merendero pero para hacer más escalonada la ruta en coche de camino a la Sierra del Guadarrama, paramos en la localidad segoviana de Riaza. Aquí comimos bastante bien un menú del día en el El Puchero, un pequeño restaurante abierto recientemente y con un trato muy familiar.

Galería.

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Autor entrada: Sergio

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