Recorriendo Las Médulas

León / ,,/  8 Mar 2018    Mar 2018
Las médulas es uno de los pocos monumentos naturales que lo son por la acción del hombre.

Regreso a las Médulas.

Hacía 9 años desde nuestro primer viaje al Bierzo de León, una de nuestras zonas montañosas favoritas. En esa ocasión visitamos Las Médulas pero teníamos poco tiempo y solo pudimos acercarnos al Mirador de Orellán. El paisaje nos pareció brutal aunque tampoco pudimos entrar a las galerías ya cerradas.

En Lás Médulas hace 9 años… El tiempo pasa para todos 😉

Volviendo al presente, nos habíamos juntado con 4 días disponibles para una escapada en febrero. Pensé en acercarnos a la poco conocida comarca de la Siberia Extremeña, pero recordé que tenía una senda pendiente (otra más) con el Bierzo y le dije a Vir: cruza los dedos con el clima que por ahora no dejamos las rutas del norte a pesar de lo crudo que se ha vuelto el invierno 🙂

Esta vez, nuestro recorrido por las Médulas fue mucho más completo y en este post os intentaré transmitir cómo vivir una experiencia a tope y a jornada completa en este lugar Patrimonio de la Humanidad desde 1997.

Las Médulas.

Una gran mina a cielo abierto (la más grande del Imperio) alrededor del siglo I fue lo que los romanos excavaron en este paraje. El impacto en el terreno fue enorme y el paisaje cambió para siempre convirtiendo a Las Medúlas en uno de los lugares más singulares de España. Los colores rojizos y las cuevas en las formaciones son algunas de las características más identificables.

Formación La Encantada

Probablemente la mejor panorámica del conjunto (con el permiso de las vistas que tuvimos en la senda del Pico Reirigo) esté en el mirador que encontramos pasado el pequeño municipio de Orellán (foto de portada). Al final de este artículo os hablaré de las galerías que aquí se encuentran y os cuento cómo llegar al mirador.

Una de las cosas que me parecieron más curiosas era la forma más “bestia” que utilizaban los romanos para hacer desaparecer los estratos altos de tierra para llegar a los “caros”, es decir, los que tenían oro. Abriendo un canal desde la parte alta de la montaña, lo iban ramificando a base de excavaciones como si hicieran un hormiguero, después introducían agua hasta que la montaña se venía abajo. Si es que como decía Obélix: “están locos estos romanos”.

Las Médulas se encuentran a poco más de media hora en coche desde Ponferrada en dirección a Carucedo. Desde Carucedo se toma la carretera CV-192-2 desde la que podemos desviarnos al mirador de Orellán o continuar hasta el pequeño pueblo de Las Médulas.
El pueblo de Las Médulas al pie de las formaciones

El Centro de Interpretación está en Carucedo y a unos 3km está el Aula Arqueológica en la entrada del pueblo de Las Médulas (donde nosotros empezamos nuestra ruta). Como os muestro a continuación, desde el pueblo hay varias sendas señalizadas con diferentes tipos de dificultad y que acceden a distintas zonas de este parque natural.

La Ruta.

Lo mejor de caminar por las Médulas es que es muy sencillo hilar diferentes sendas en función de los kilómetros que queramos hacer y de los sitios por los que podamos pasar. Si vamos con niños, sin duda la senda circular Viñales puede ser la mejor opción con la posibilidad de alargarla un poco más hasta el mirador de Orellán.

Yo analicé un poco el mapa de rutas y tracé el camino que quería llevar y que finalmente y a pesar de la amenaza constante de lluvia, pudimos cumplir: salimos del pueblo de las Médulas y nos dirigimos a la zona de los lagos para ver esta zona poco transitada. Seguidamente alcanzamos el pueblo abandonado de La Balouta y desde éste regresamos a la Senda Perimetral. Pasado el mirador de las Pedrices, dejamos este camino cicloturista para entrar por la parte más montañera de la ruta con el paso por el Pico Reirigo. Al terminar esta senda volvemos a la perimetral pero solo para alcanzar el mirador de Orellán en un corto tramo lineal, regresando al inicio por la Senda Viñales con paso por las formaciones de la Cuevona y la Encantada… Pues nada, hagan juego que creo que me ha quedado un camino bastante completito y con tramos muy diferentes entre sí 🙂

Pintado de morado se puede ver la ruta que seguimos nosotros
Distancia (km): 15,5 km.
Lugar de inicio: Aparcamiento aula arqueológica del pueblo de Las Médulas.
Circular: Sí.
Dificultad: Media debido al paso por la Senda de Reirigo. El resto de la ruta es fácil, aunque con tanta humedad había tramos bastante resbaladizos.
Desnivel acumulado (m): 500.
Señalización: Todas las sendas que forman la ruta están señalizadas con postes en los cruces principales.

Nuestra Senda.

Dejamos nuestro acogedor alojamiento en el pueblo de Arlanza situado en el Bierzo Alto, para después de 45 min de conducción dejar solitario nuestro vehículo en el aparcamiento del Aula Arqueológica de las Médulas. Son las 10:30, buena hora para empezar a caminar en invierno y a pesar de lo encapotado del cielo, los 9-10 inesperados grados de temperatura nos ofrecen un buen día de senderismo. Es un jueves atípico de febrero y tendremos Las Médulas para nosotros solos.

Vamos atravesando el pueblo y tengo la sensación de que oriundos auténticos conviven con restaurantes preparados para el turismo que siendo temporada baja están cerrados. Al llegar al lavadero hay un gran cartel que nos indica la senda del lago Sumido. ¡Allá que vamos! Bueno, tras pasarnos un poco el desvío del camino y tener que volver en dirección al pueblo para hacer la senda en el sentido que queremos…

El camino al lago es una pista cómoda pero que está bastante encharcada. Antes de llegar al Lago Sumido, pasamos por las lagunas de Pinzáis y la Larga. Las nubes reflejadas sobre el agua les dan un aspecto bastante fotográfico. Al llegar al Lago Sumido continuamos hasta el final para alcanzar el Mirador de Chaos de Maseiros desde el que se obtienen unas vistas bastante bonitas del valle en frente nuestra y de Las Médulas a nuestra derecha.

Laguna Larga

Deshacemos nuestros pasos junto al lago y empezamos a descender por un inesperado valle con un verde oscuro precioso que nos lleva hasta el pueblo abandonado de La Balouta. Estas aldeas abandonadas siempre me recuerdan a los antiguos barrios del pueblo de mi abuelo que aún estando en ruinas en su mayor parte, mantienen una arquitectura más auténtica que cualquier municipio de los alrededores.

Bruce en La Balouta

Desde aquí, tomamos un estrecho camino encajonado entre paredes bajas de un desfiladero. Otro tramo inesperado y de los más interesantes que veremos hoy. Identificando fácilmente los “erizos” en el suelo, empezamos a ver los primeros castaños del día. Una dura cuesta y un giro a la derecha nos devuelve a una pista más cómoda que pasa por La Laguna Negra. Los siguientes pasos son los mejores hasta el momento pues nos acercamos de nuevo a las Médulas que nos esperan al fondo.

Siguiendo por la derecha, enlazamos con la senda perimetral y justo en ese momento empieza a llover. Vir saca el paraguas. Me maravilla que pueda andar por el campo con paraguas como el que sale de compras. Me parece casi antinatural cuando lo lógico es un buen poncho-chubasquero y tal… Mmmmm, el caso es que no hace viento y yo solo con mi cortavientos me estoy mojando y ella no. Contraataco con mi pantalón de agua que como soy un poco torpe tardo un rato en ponerme y una vez equipado continuo caminando y ya está, deja de llover. En fin…

Por una sencilla pista forestal apta para bicicletas llegamos al mirador de las Pedrices. Primer sándwich de la jornada que ya son las 12:30 de la mañana. Stop para contemplar la panorámica y ¡vamos que nos quedamos fríos!

Mirador de las Pedrices

Volvemos a dejar la pista para tomar a la izquierda el empinado sendero del Pico Reirigo. ¡Buff! No esperábamos esta dura cuesta, pero se hace corto y la imagen desde el pico es más que espectacular y compensa el esfuerzo.

En el Pico Reirigo

El sendero que sigue hasta el pico Placias por La Senda Reirigo es complicado, muy estrecho, pegado al precipicio y sigue el borde de las Médulas. Tampoco es que sea muy muy difícil, pero con el barro hay que pisar con cuidado. Recordad que esta senda no es apta para peques. Junto al vértice geodésico del Pico Placias reponemos fuerzas y después bajamos de nuevo a la senda perimetral. Justo en el cruce hay un amplio merendero y contenedores para tirar la basura.

Siguiendo por la pista, llegamos al mirador de Orellán. Recordamos nuestra visita 9 años antes y como entonces, las galerías estaban cerradas. Son las 14:30 y hasta las 16:00 no abren de nuevo. Pero esta vez la visita tiene que ser completa y decidimos terminar la ruta y volver después. Así que desandamos un poco para coger el cruce que indica la senda Viñales y la Cuevona. Este enlace de aproximadamente un kilómetro es un hayedo salpicado de castaños que hoy está bonito pero que en otoño debe estar ya a otro nivel. Este tramo termina en la Fuente de La Tía Viviana.

Cogiendo ya la senda Viñales, paramos a contemplar la Cuevona y más adelante La Encantada. Merece la pena detenerse a leer los paneles informativos para comprender mejor la formación de las Médulas y las técnicas de extracción de oro que usaron los romanos 20 siglos atrás.

Track.

Visitar Las Galerías.

Si solo vamos a ir a Las Médulas para ver el paisaje, lo mejor es dirigirse directamente al Mirador de Orellán en donde además se pueden visitar La Galería de Orellán. Estas galerías son dos túneles subterráneos que fueron excavados para conducir el agua a la explotación de la mina de oro. Los túneles han sido acondicionados con iluminación y la visita se hace de forma autoguiada. La entrada nos costó 3 euros.

Al final del pueblo de Orellán hay un aparcamiento. Desde éste tenemos que caminar unos 700 metros por una carretera cortada al público en general para alcanzar el mirador y las galerías. Nosotros nos volvimos a presentar en la entrada de la Galería a eso de las 16.15, como abrían a las 16.00 pensamos que este día no tocaba y cuando pensábamos en darnos la vuelta llegó el chico encargado de abrir el acceso.

La visita os llevará poco más de 20 minutos y creo que merece la pena. Primero nos acercamos hasta el primer túnel sin salida y después hasta el final para llegar hasta la abertura que hace las veces de mirador y nos permite observar una perspectiva más de Las Médulas. Ya solo nos falta volver cuando coincida con un día despejado y poder ver otros tonos rojizos sobre este fantástico paisaje.

El Camino de Santiago.

Señal del Camino de Santiago en el pueblo de Las Médulas

Por Las Médulas también hay Camino… Concretamente el Camino de Invierno termina aquí su primera etapa desde Ponferrada. Este Camino de Santiago es una variante del Camino Francés que permite sortear la cumbre de O Cebreiro por lo que es más asequible cuando el clima no es tan benevolente.

Más Imágenes.

Mirador Chaos de Maseiros
Ascensión al Reirigo
Senda Reirigo
Camino al Pico Placias
La Cuevona
Mirador en las Galerías
Y 9 años después… Volvimos
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Autor entrada: Sergio

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